“No es No 2025”
La Cátedra evalúa el impacto de la campaña “No es No 2025” en Zaragoza

La Cátedra de Políticas Sociales de la Universidad de Zaragoza ha llevado a cabo la evaluación del impacto de la campaña municipal “No es No 2025: Zaragoza contra las agresiones sexistas”, a solicitud de la Casa de la Mujer del Ayuntamiento de Zaragoza. Esta investigación, desarrollada entre septiembre y diciembre de 2025 por un equipo de la Facultad de Ciencias Sociales y del Trabajo (FCST), Diana Valero, Mariola García (su directora) y Jesús Carrera, tiene como objetivo analizar la eficacia de las campañas institucionales en la prevención de las violencias sexuales, con especial atención al consentimiento en entornos digitales.
El estudio se ha basado en un diseño experimental con una muestra representativa de la población zaragozana (N = 404), combinando grupo de control y grupo expuesto a la campaña. Los resultados muestran un nivel de recuerdo del 43,3%, especialmente a través de cartelería urbana, así como una comprensión del mensaje superior al 80%, lo que confirma la claridad y eficacia de la propuesta comunicativa. La campaña ha obtenido una valoración global positiva (5,2 sobre 7), destacando la empatía y la preocupación como emociones predominantes, alineadas con el tono preventivo y no culpabilizador del mensaje .
Asimismo, la investigación evidencia una recepción transversal en todos los grupos sociodemográficos, sin generar rechazo ni respuestas defensivas, un aspecto clave en campañas de sensibilización en igualdad. En términos de impacto, se observa un incremento del 3% en actitudes favorables hacia el consentimiento entre las personas expuestas, lo que, aunque no alcanza significación estadística, resulta coherente con la evidencia científica sobre intervenciones de corta duración.
Estos resultados refuerzan la importancia de diseñar campañas claras, cercanas y adaptadas a los códigos comunicativos actuales, así como de incorporar evaluaciones sistemáticas que permitan mejorar su eficacia. La investigación pone de manifiesto el potencial de este tipo de intervenciones para contribuir a la construcción de una cultura del consentimiento y a la prevención de las violencias sexuales desde una perspectiva educativa y transformadora.